martes, 3 de julio de 2007

Cinema Paradiso. (Giuseppe Tornatore)

La película es un largo homenaje al género cinematrográfico. En un largo flashback narra la historia de un respetado director de cine (Salvatore, interpretado por Jacques Perrin) que vuelve a su antiguo pueblo siciliano para acudir al funeral de su viejo amigo Alfredo (interpretado por Phillipe Noiret), el antiguo proyeccionista del cine Nuovo Cinema Paradiso y también artífice de su pasión por el cine en su infancia y juventud. La películΧa constituye un retrato sentimental de la Italia de la posguerra y una declaración de amor al cine.

Esta obra cinematográfica es la suma de tres características cruciales en la elaboración de una película: está dotada de una historia minuciosa, que trae consigo un análisis profundo, y estos dos factores están expresados con amplia versatilidad técnica en la realización.

El director italiano muestra en esta película la historia de Totó (cuyo nombre real es Salvatore), un personaje que tiene un amigo bastante cercano y mayor (Alfredo), de quien aprende –gracias a su extremo ahínco- las técnicas de proyección de películas.

“Totó”, como prefiere ser llamado el protagonista, tiene problemas económicos en su niñez porque su padre se ha ido a la guerra, por lo que debe tocar las campanas en la iglesia del pueblo (la historia se desarrolla en un pueblo de Sicilia; en 1954 coincide con su adolescencia). Como el sacerdote para quien trabaja es el dueño de “Cinema Paradiso”, el teatro donde los ciudadanos asisten para ver las noticias y películas, Totó se acerca a Alfredo, quien cede ante su insistencia en el aprendizaje de las técniΨcas de proyección.

Con el paso de los años, Totó perfecciona sus conocimientos, aplicándolos cuando debe reemplazar a Alfredo después que éste sufre un accidente ocurrido por una manipulación inadecuada de las cintas en una proyección, y que da lugar a la reconstrucción del teatro. Mientras esto sucede, Totó crece y vive su primera experiencia de amor. Después de muchos años, contrariando el consejo de Alfredo, pero forzado a asistir a su funeral, Totó vuelve al pueblo, donde recuerda su infancia y juventud, acompañado de la nostalgia que despiertan ciertas cosas que su madre y Alfredo guardaron para él.
La cinta tiene una historia conmovedora, que se apoya fuertemente en un formidable manejo de la fotografía y sonido. Además, es un homenaje al cine antiguo (pues hay decenas de referencias en imágenes y diálogos, desde Jean Renoir hasta Charles Chaplin), al cariño por el cine, a su historia y técnicas… pero ante todo, es una reflexión sobre la fuerza de voluntad.

Batalla en el Cielo. (Carlos Reygadas)

Marcos (Marcos Hernández), un chófer mesti-zo que trabaja para un general, secuestra con la ayuda de su mujer a un bebé que, desgra-ciadamente, muere de forma accidental. Marcos demuestra ser mucho más frágil de lo que se esperaba y empieza a derrumbarse.
Confiesa lo que ha hecho a Ana (Anapola Mushkadiz), la hija de su jefe, una chica que se pros-tituye por placer. Ana y la mujer de Marcos intentan, cada una por su lado, ayudar a Marcos, pero es inútil, ya es demasiado tarde. Marcos se hunde en el abismo y arrastra con él a Ana durante un extraño peregrinaje a la basílica de Guadalupe.

Salvador Allende: La caída de un presidente. (Pablo García)


Documental producido en Argentina que da cuenta de la figura de Allende a través de abundante material de archivo. Muchas de las escenas disponibles aquí (Allende entrevistado en el living de su casa, bromeando en un almuerzo, recibiendo visitas ilustres) son prácticamente inéditas en Chile.

Fuente: www.hommodolars.cl

La Ciudad de los Niños Perdidos. (Jean-Pierre Jeunet , Marc Caro)


Fantástico. Sobre una plataforma marina perdida en la niebla, más allá del viejo campo de minas, el malvado Krank envejece prematuramente pues le falta una dimensión esencial: la facultad de soñar. Es por esto que rapta a los niños de la ciudad a fin de robarles sus sueños....Está acompañado de algunos compañeros de infortunio: Irvin, un cerebro que se encuentra en un liquido transparente dentro de un acuario; la señorita Bismuth y una banda de clónicos. En el otro lado de la niebla, en la ciudad portuaria, se encuentra One, una fuerza de la naturaleza, ingenuo pero terriblemente valiente, que busca a Denre, su hermano pequeño desaparecido / "Toda una demostración del talento visual de Jeunet y Caro. Una película de imagen e historia tenebrosa, barroca y fascinante"

Nostalghia (Andrei Tarkovsky)

Una pareja de rusos (Andrei, un escritor y Eugenia, una traductora) llega hasta unos baños termales en la ciudad de Vignoli, una antigua y alejada población de la península itálica. En el lugar, se dan cita los más extraños personajes (poetas, escritores, artistas plásticos, personas con desequilibrios emocionales) y conviven diariamente pasando sus días en la más apacible de las estancias.

El motivo por el cual Andrei viajó desde su Rusia natal, es poder recabar la mayor información posible acerca de Ravel Sasnowsky, un compositor de música clásica que por el 1700 habría usado los baños como sitio elegido para inspirarse y llevar a cabo su prolífica obra.

Eugenia, la mujer que lo acompaña y que debe oficiar de traductora, está enamorada de él, pero Andrei ni siquiera lo intuye. Instalados en el hotel, ella intentará conquistarlo por todos los medios, pero al final se rinde, luego de darse cuenta de que el aburrimiento y las pocas ganas de comunicación que presenta el escritor, obedecen a una melancolía patológica en la que se sume al tomar conciencia del destierro que sufrío de su país natal.De esa forma, Andrei hará de su habitación, el lugar elegido para dar rienda suelta al fluir de su conciencia (algo en lo que los rusos son expertos. Recordemos a Tolstoi o Dostoievsky) y a través de un proceso conciente en algunos casos e inconciente en otros, intentará reconstruír los recuerdos de su esposa, su hijo y la aldea en la cual vivió antes de tener que emigrar.

A la par de estos procesos (que por momentos parecen transformarse en el verdadero nodo argumental) Andrei y Eugenia recorrerán las instalaciones del hotel, los baños termales y los alrededores del lugar, encontrándose con los típicos personajes que habitan los pintorescos pueblos de Italia, aquellos que tan bien describieron los directores del neorrealismo italiano tales como Fellini, Visconti o De Sica.

Y será allí donde el escritor conocerá a Doménico, un hombre un tanto desequilibrado, atormentado por el fin del mundo y que lejos de aportarle datos biográficos acerca del compositor sobre el cual está investigando, lo hará reflexionar sobre algunas cuestiones, temáticas y concepciones que se repiten en ambos, como si se tratara de la misma persona.
Doménico, si bien es italiano, no se reconoce un ciudadano puro, sino que en todo momento se siente un extranjero dentro de su país, lo que hace que Andrei sienta una gran identificación, ya que él conoce a la perfección los efectos del desarraigo.

A simple vista, la historia es sencilla, simple y hasta algo banal. Pero el cine de Tarkovsky es todo lo contrario. Detrás de cada una de las imágenes que componen el film, hay temas muy profundos que se desprenden de la historia, tales como el destierro, el pasado, el avance de la modernidad (y la consecuente degradación axiológica que el mismo acarrea) la memoria y los afectos perdidos, todas cuestiones que no hacen más que aumentar la nostalgia, el recuerdo y la melancolía por los días que forman parte del pasado, un pasado que tanto Andrei como Doménico reconocen eternamente imborrable e inevitablemente irrepetible.

Buena Vista Social Club (Win Wenders)

Ritmos de Cuba

Decir documental, a veces, suena a algo así como ‘aburrido’. No es el caso de este magnífico documento, especie de poema musical y visual que mezcla el arte de un montón de artistas cubanos con sus testimonios personales acerca de su percepción musical y contexto cultural.
Con este material el alemán Wim Wenders teje un tapiz maravilloso y logra el prodigio de hacer llegar a gente de toda condición Cuba con su historia, su vida, su música y su gente... Y, por supuesto, la música cubana, que fluye como un río, según explica Ry Cooder, uno de los impulsores del film. Buena Vista Social Club, que fue justo contendiente al Oscar al mejor documental, tiene la virtud de aficionar a la música latina incluso a la persona más recalcitrante. Hagan, si no, la prueba, amigos.

El violinista y la apisonadora (Andrei Tarkovsky)

Un impecable cuento que se erige entre el trajín diario de un niño y su amigo, con la transformación física de un país golpeado por la guerra y en vías de transformación. Siguiendo los pasos simbólicos, aunque aquí mas realista... pero no menos bellos, de El Globo Rojo, esta historia hace que recorramos junto a Sasha las oníricas fugas de un niño por un país en reconstrucción, rodeado por el abuso que emergen en las calles, la amistad, las necesidades, las obligaciones, y el inocente amor casual.Sasha, un niño con un singular afinidad por el violín, usualmente fastidiado por los muchachos del barrio, conoce al operador de la aplanadora que alquitraniza la calle frente a su edificio, a partir de este inusual personaje y su poderosa maquina, nuestro protagonista comienza un amistosa relación y recorrido por el Moscú de post-guerra.A través de un breve relato, el examen de graduación de Tarkovski nos pasea por un historia bellamente fotografiada, con algunas torpezas técnicas, pero rescatando sin sobresaltos ni falseamientos la simple fantasía de un niño con la realidad implacable de su etapa.Con un nivel alto en narración tanto en lo visual como en los diálogos y situaciones de gran dureza emocional, “El Violín y la Apisonadora” muestra por un lado; dos mundos pequeños y despreciados, el mundo del obrero y el del artista ridiculizado. Quizá valla muy lejos, pero la unión de estos personajes opuestos es de una hermandad implícita, una invocación a un paternidad desconocida. Recordemos que nunca vemos al padre de Sasha, quizá murió en la guerra o es soldado, lo importante es la necesidad de un protector, un amigo, un guía, un compañero de vivencias que siempre este ahí, aun cuando no comprenda su música, el niño le enseñará; hablaba con autoridad Sasha, con su perfecto conocimiento de las propiedades del sonido. Como también carecía de la conciencia de las necesidades de su época, que en su acomodado departamento nunca conoció y que Sergei le enseño por medio de la justa dureza que solo un padre-amigo puede ofrecer. La tensión familiar se siente en el aire. Aun así la imagen materna es respetada… ya que podría haberse fugado. ¿Por que la madre de Sasha no lo acompaña a su examen de violín?

Por otro lado; Muchos de los niños de post-guerra perdieron sus padres, sienten envidia de la afinidad fraternal y el talento artístico del pequeño burgués. “Solo eres bueno con el violín” –grita el rudo líder de la pandilla, cuando Sasha disfruta de su momento de liderazgo sobre la apisonadora. Se demuele lo viejo, se levanta la modernidad, el país se reconstruye y los duros sobreviven, Sasha no puede salir al cine con su amigo, pero puede fantasear con la cotidianeidad.Finalmente me queda dando vueltas; El hombre que sin mucha desgana y con naturalidad esperaba a su pequeño amigo cerca del cine, decide al fin darle la oportunidad a la colega de trabajo que lo persigue desde el comienzo. ¿Que hay en esta constate negación de heterosexualidad por parte de Sergei? Dos mujeres en esta historia de alguna u otra forma están entre la relación de Sasha y Sergei; el obrero y el artista.¿Una alegoría de matriarcal gobierno que desea ver separados estos irreconciliables mundos? Quizá exagero, en fin. Un film bello, con ritmo y con muchos cuestionamientos interesantes a partir de lo simple y lo detallado.